Antes de entrar en materia debes conocer lo que es una hipoteca:
Una hipoteca es un préstamo que se otorga con la garantía de un bien inmueble, lo que quiere decir es que si el deudor no paga el préstamo, el acreedor puede quedarse con el bien inmueble para recuperar su dinero. Toda hipoteca se formaliza mediante una escritura pública, que se inscribe en el registro de instrumentos públicos, y que contiene las condiciones del préstamo.
Ahora, si estás pensando en solicitar una hipoteca en Colombia, debes saber que existen cuatro tipos:
– La hipoteca cerrada: es la más común y la más tradicional. En este tipo de hipoteca, el deudor no puede vender, arrendar, hipotecar o gravar el bien inmueble sin el consentimiento del acreedor, y el acreedor no puede ejecutar la garantía hasta que se venza el plazo del préstamo. La hipoteca cerrada se suele utilizarse para comprar o construir una propiedad, y tiene un plazo máximo de 30 años.
– La hipoteca abierta con límite de cuantía: Esta hipoteca permite al deudor disponer del bien inmueble, siempre y cuando no supere el monto máximo establecido en la escritura. El deudor puede vender, arrendar, hipotecar o gravar el bien inmueble, pero debe informar al acreedor y pagarle el saldo adeudado o el valor de la garantía. El acreedor puede ejecutar la garantía en cualquier momento, si el deudor incumple con el pago. La hipoteca abierta con límite de cuantía se suele usar para obtener financiamiento para otros fines, y tiene un plazo máximo de 10 años.
– La hipoteca abierta sin límite de cuantía: En esta modalidad se permite al deudor disponer del bien inmueble, sin importar el monto que deba al acreedor. El deudor puede vender, arrendar, hipotecar o gravar el bien inmueble, pero debe informar al acreedor y pagarle el saldo adeudado o el valor de la garantía. El acreedor puede ejecutar la garantía en cualquier momento, si el deudor incumple con el pago. La hipoteca abierta sin límite de cuantía se suele usar para obtener financiamiento para otros fines, y tiene un plazo máximo de 5 años.
– La hipoteca inversa: En este tipo de hipoteca se le permite al deudor recibir un ingreso mensual a cambio de ceder la propiedad de su bien inmueble al acreedor. El deudor puede seguir viviendo en el bien inmueble hasta su fallecimiento o hasta que decida venderlo o abandonarlo, y el acreedor puede vender, arrendar, hipotecar o gravar el bien inmueble, una vez que el deudor deje de ocuparlo. La hipoteca inversa se suele usar para complementar la pensión de los adultos mayores, y tiene un plazo indefinido.

Si necesitas hipotecar tu inmueble debes analizar y estudiar muy bien cual tipo se ajusta a tus necesidades y expectativas, que te ofrezca las mejores condiciones financieras y que te brinde la mayor seguridad y tranquilidad.

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